Consejos para quitar el hipo

El hipo

Aunque es una condición que suele quitarse sola, podemos acelerar la desaparición del hipo con remedios convencionales. En caso de que perdure varios días es conveniente acudir al médico

Un ataque de hipo puede resultar muy molesto. No puedes hilar una frase completa sin el gracioso “hip” en el medio, que se escapa en cualquier momento sin poder evitarlo. Pero hay muchos trucos que dan buenos resultados para quitar el hipo, y en este artículo compartiremos algunos de ellos.

¿Qué es el hipo y por qué se produce?

El hipo se produce cuando el diafragma (músculo que se encuentra debajo de los pulmones) se contrae involuntariamente. Así se genera repentinamente un flujo de aire que, al pasar por las cuerdas vocales, produce el característico sonido “hip”.
El hipo puede no tener una causa aparente, o puede producirse cuando haces alguna de las siguientes cosas:

– Beber refrescos o bebidas gaseosas.
– Comer demasiado.
– Tragar muy rápidamente.
– Tener un ataque de risa o de llanto.
– Comer picante.
– Exponerte a cambios repentinos de temperatura.

En la mayoría de los casos, el hipo se va espontáneamente al cabo de pocos minutos, sin tener que hacer nada especial. Pero si quieres deshacerte más rápidamente del hipo o si el mismo persiste por mucho tiempo, éstos son algunos trucos que dan buenos resultados:

Respirar dentro de una bolsa de papel

Tomas una bolsa de papel y respiras repetidamente dentro de ella. De esta manera, aumentarás el nivel de dióxido de carbono en tu sangre y esto hará que el hipo se detenga. Otras opciones que causan un efecto similar pueden ser las siguientes:

– Tomar un vaso grande de agua fría, tragando sin respirar.
– Simplemente aguantar la respiración todo lo que puedas.

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Comer una rodaja de limón

Tomas una rodaja de limón y si tienes, le agregas unas gotas de Angostura Bitter. También puedes poner un poco de azúcar para mejorar el sabor. Al comer la rodaja, el organismo se “distraerá” con el efecto del ácido en las papilas gustativas y eso aliviará el hipo.

Estirar el diafragma

Para lograrlo, debes inhalar lentamente hasta que sientas que ya no puedes inhalar más, a menos que comiences a respirar con el abdomen. Sostén el aire durante 30 segundos. Luego exhala lentamente hasta que los pulmones se vacíen por completo. Es probable que tengas que repetir este ejercicio cuatro o cinco veces para que el hipo desaparezca.

Comer una cucharada de manteca de almendras

También puede ser una cucharada de azúcar, miel, manteca de cacao, mantequilla de maní o nutella. Tomas una cucharadita de alguna de estas cosas, la pones en tu boca y la dejas allí durante algunos segundos. Luego, tragas el bocado sin masticarlo. A esa altura la saliva ya habrá suavizado la manteca y será fácil de tragar.

 Cerrar todo

Con tus pulgares, aprieta esas pequeñas protuberancias delante del canal de las orejas, para cerrar la entrada de tus oídos. Luego, cierras los ojos y aspiras todo el aire que puedas. Con tus meñiques, cierra ambas narinas. Mantén la respiración durante algunos segundos, cuanto más tiempo, mejor. Sueltas todo y respira con normalidad. El cuerpo tiende a respirar fuerte o jadear, olvidándose del hipo.

Si el hipo persiste durante horas o incluso durante días, debes consultar al médico. No son situaciones frecuentes, pero el hipo podría ser provocado por una distensión abdominal, emanaciones nocivas u otras causas. Recuerda que el hipo frecuente, en cambio, sí es normal en bebés recién nacidos y en bebés.

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